Cada vez son más los amantes de los deportes de aventura, experiencias divertidas, sanas y en plena naturaleza. Hoy os presentamos una de estas prácticas, especialmente recomendada para una escapada de turismo rural . Además de ofrecernos paisajes de ensueño, se trata de una idea muy fresquita y perfecta para estos meses de verano. Para ello tendremos que coger, como mínimo, cuerdas, arneses, traje de neopreno, unas buenas botas y casco . ¿El objetivo? Descender un barranco . Rápel en el barranco de la Aigüeta de Barbaruens El barranquismo es un deporte que se practica en los cañones y barrancos de un río , y ofrece diversiones tan diversas como lo son los fenómenos de la propia naturaleza. Desde pozos y cascadas hasta tramos de poco caudal y divertidos toboganes . Todo ello se trampea a pie, nadando, destrepando o incluso escalando , si es necesario. Por eso es importante ir en grupo y con gente que posea una mínima experiencia. Las expediciones en solitario, que también pueden hacerse, son poco recomendables y, en todo caso, reservadas a expertos en la materia. De este modo, la compañía experta se convierte en esencial para un principiante. Pero además, es recomendable que la primera experiencia con un barranco sea en alguno de poca dificultad y, dicho sea de paso, suficiente belleza para que el recién llegado lo pase bien y quiera repetir. Hay que tener en cuenta que la práctica del barranquismo requiere de una mínima buena forma física, aunque sin excesos, y de un poco de valentía. Tampoco mucha, la verdad. Bastará con no tener vértigo y tener ganas de divertirse. Y para asegurar una experiencia gratificante, hemos seleccionado un barranco fácil y considerado de los más entretenidos , ideal para un primer contacto con el deporte. Se trata de la Aigüeta de Barbaruens , en la provincia de Huesca y en pleno Pirineo. Se encuentra cercano a Seira, un pueblo al que se llega a través de la N-260 que conecta Graus y Benasque . Desde allí tendremos que desviarnos por una pequeña carretera hasta la localidad de Barbaruens , punto de partida del camino que nos llevará al barranco. Se trata de un paraje pintoresco, con una sola calle y cuya iglesia es una prolongación de los edificios vecinos. El camino que separa Barbaruens del inicio del barranco demora una hora y media , aproximadamente. Ofrece grandes tramos de sombra, gracias a una vegetación frondosa y espectacular. Llegados al barranco, empezaremos descendiendo por una buena sucesión de toboganes , anuncio de que la experiencia promete. A medida que avancemos aparecerán los primeros saltos y rápeles (descensos por paredes verticales con cuerda). Aunque algunos aseguran que todos los barrancos de la Aigüeta son saltables, ello dependerá mucho del caudal. En un principio, de los todos los rápeles considerados como tales, sólo uno es obligatorio. Completar el barranco nos llevará unas tres horas y media . El regreso es bastante más llevadero que el camino de ida, pues se puede completar en unos 30 o 45 minutos . Sea como sea, hay una sorpresa final reservada a intrépidos. Queda un salto más, con posibilidad de tirarse por lo que se denomina una lanzadera (un tobogán con salto final), tras lo cual hay que ascender de nuevo con una cuerda para regresar al final del recorrido. ¿Ganas de una escapada diferente? Iniciarse en el barranquismo es una buena forma de combinar emoción, diversión y deporte al aire libre. Foto: Barbaruens (…) por rover0 en Flickr.com .

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Barranquismo, aventura y paisaje