Lisboa es una de las ciudades más adecuadas para una escapada de fin de semana , no solo por su cercanía sino también porque es una de las ciudades con más encanto de la Península . Sin embargo, para que la estancia en la capital portuguesa sea perfecta, no debes olvidarte de varios detalles que debes consultar con antelación , como los medios de transporte más adecuados para llegar hasta tu destino, las formas de moverte una vez allí, los mejores restaurantes, los lugares idóneos para alojarte en función de tu presupuesto y , por supuesto, los enclaves que no puedes dejar de visitar una vez hayas llegado. Lisboa. Wikimedia Para tenerlo todo controlado, las webs especializadas pueden ser un buena aliado para que no se te quede nada en el tintero , ya que además de ofrecerte información sobre los lugares más emblemáticos de la ciudad, te ofrecen una selección de los mejores museos, restaurantes y hoteles en Lisboa para que tu visita al país vecino sea perfecta. Monumentos como la Catedral de Lisboa o la Torre de Belén, la plaza Comercio o la del Rossio , el barrio de la Alfama , el puente Vasco de Gama, y el otro el puente 25 de abril, dos de los más largos de Europa son visitas obligadas en esta ciudad que, además nos permite volver a disfrutar de los míticos tranvías que ya hemos perdido en nuestro país. Además de no debes olvidarte de hacer una visita al Castillo de San Jorge que encaramado en la parte alta de una colina ofrece una de las vistas más bellas de la ciudad y ofrece la posibilidad de pasear por sus murallas y jardines; o al Monumento de los Descubrimientos y el Monasterio de Los Jerónimos , uno de los más grandes edificios de Lisboa, que fue fundado en 1501 durante la época de los Descubrimientos, lo mandó construir Manuel I para conmemorar los viajes portugueses por el mundo. Y si lo que te gustan son los museos, no debes marcharte de Lisboa sin haber paseado por los pasillos del Museo Calouste Gulbenkian, considerado uno de los mejores del mundo y que alberga una colección de arte egipcio, griego, romano, musulmán, asiático y europeo; o el Museo Nacional del Azulejo, uno de los productos más típicos del país vecino cuya historia podemos ver reflejada a través del tiempo en esta muestra. Así que ya lo sabes, si te gusta viajar y quieres descubrir la capital del país vecino, entra en internet, prepara tu escapada y disfruta de un fin de semana inolvidable en la cuna del fado . Lisboa es una de las ciudades más adecuadas para una escapada de fin de semana, no solo por su cercanía sino también porque es una de las ciudades con más encanto de la Península. Sin embargo, para que la estancia en la capital portuguesa sea perfecta, no debes olvidarte de varios detalles que debes consultar con antelación, como los medios de transporte más adecuados para llegar hasta tu destino, las formas de moverte una vez allí, los mejores restaurantes, los lugares idóneos para alojarte en función de tu presupuesto y , por supuesto, los enclaves que no puedes dejar de visitar una vez allí.. Para tenerlo todo controlado, las webs especializadas pueden ser un buena aliado para que no se te quede nada en el tintero, ya que además de ofrecerte información sobre los lugares más emblemáticos de la ciudad, te ofrecen una selección de los mejores museos, restaurantes y hoteles para que tu visita al país vecino sea perfecta. Monumentos como la Catedral de Lisboa o la Torre de Belén, la plaza Comercio o la del Rossio, el barrio de la Alfama, el puente Vasco de Gama, y el otro el puente 25 de abril, dos de los más largos de Europa son visitas obligadas en esta ciudad que, además nos permite volver a disfrutar de los míticos tranvías que ya hemos perdido en nuestro país. Para planificar un viaje de fin de semana a la capital portuguesa, hay varios aspectos que no deben faltar. En primer lugar, no debes olvidarte de hacer una visita a los puntos clave que ya hemos mencionado, al Castillo de San Jorge que encaramado en la parte alta de una colina ofrece una de las vistas más bellas de la ciudad y ofrece la posibilidad de pasear por sus murallas y jardines; o al Monumento de los Descubrimientos y el Monasterio de Los Jerónimos, uno de los más grandes edificios de Lisboa, que fue fundado en 1501 durante la época de los Descubrimientos, lo mandó construir Manuel I para conmemorar los viajes portugueses por el mundo. Y si lo que te gustan son los muesos, no debes marcharte de Lisboa sin haber paseado por los pasillos del l Museo Calouste Gulbenkian, considerado uno de los mejores del mundo y que alberga una colección de arte egipcio, griego, romano, musulmán, asiático y europeo; o el Museo Nacional del Azulejo, uno de los productos más típicos del país vecino cuya historia podemos ver reflejada a través del tiempo en esta muestra. Así que ya lo sabes, si te gusta viajar y quieres descubrir la capital del país vecino, entra en internet, prepara tu escapada y disfruta de un fin de semana inolvidable en la cuna del fado.

More here:
Lisboa, un viaje al corazón de Portugal