Rancho Neverland, el ‘nunca jamás’ de Michael Jackson
Neverland es, en realidad, el nombre de la isla mágica en la que vivía Peter Pan , y a la que Wendy y sus hermanos llegaban tras conocer a este niño tan particular. Este lugar de fantasía, hogar de piratas, sirenas e índios, también es en el que habitaban los niños perdidos. Niños que, como Peter, vivían en una infancia eterna por obra y gracia de la isla. En nuestro país el nombre de este lugar mágico se tradujo como País de Nunca Jamás . Si alguien del mundo real tenía dinero y empeño para convertir en tangible algo como Neverland, ese era Michael Jackson . Nadie como el Rey del Pop anhelaba su propia infancia y vivía en una de eterna, ni se volcaba tanto en los niños como él. De hecho, las intenciones de esta pasión por los más pequeños fueron cuestionadas a menudo por la opinión pública. En cualquier caso, esta motivación le llevó a construir el Rancho Neverland , una enorme mansión que hacía las veces de su casa y de parque de diversiones para los niños desfavorecidos a los que invitaba a la misma. Los inicios de Neverland se remontan a finales de los 80 , momento en el que Jackson adquiere el rancho y los terrenos circundantes, ubicados en el pueblo californiano de Santa Ynez . Años antes el cantante había rodado allí la película Say, Say, Say , junto a Paul McCartney, y se había enamorado del lugar. En poco tiempo construyó un paraíso del ocio a la altura de sus excentricidades, y en el que todo se media a lo grande. El Rancho Neverland albergaba en su época de máximo apogeo 30 habitaciones, un cine, un teatro, una inmensa piscina, un lago, un zoológico (con animales de granja, elefantes, serpientes, monos e incluso flamencos) y un parque de atracciones (con noria, montaña rusa, carrousel, barco pirata y otras atracciones típicas de feria). Un tren recorría el lugar para facilitar los desplazamientos, pues a pie podía resultar agotador: el tamaño total del rancho ronda los 11 km2 . Tal era la magnitud que alcanzó Neverland que el sobrino del Rey de Arabia Saudi, por aquel entonces Fahd bin Abdelaziz, llegó a un acuerdo con el cantante para la construcción de un parque temático llamado Peter Pan’s Neverland . Michael Jackson tendría en él casi libertad total de creación. Sin embargo, todo quedó en agua de borrajas, y llegado el nuevo milenio las circunstancias personales del cantante empujaron el Neverland original a la decadencia . Sea por problemas de dinero, tal y como se rumoreó, o porque Michael se sentía sometido a una gran presión, la cuestión es que el artista vivió los últimos años de su vida lejos de Neverland, del que llegó a decir que ya no era su hogar. El parque de atracciones , quizás lo más representativo del lugar, fue desmantelado. Tras la muerte del Rey del Pop , y mientras siguen apareciendo rumores sobre el destino del lugar, Neverland ha quedado reducido a los restos abandonados de un sueño que no tuvo un final feliz. A día de hoy, poco hay que ver en Neverland, aunque es comprensible que fans y curiosos quieran dejarse caer por el lugar. Los interesados deben saber que el Rancho se encuentra a medio camino de la ruta de 100 millas que une Los Ángeles con San Francisco .







